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San Lorenzo, 16 de Julio de 2000
Estimados amigos:
Mi nombre es Dario Ríos, provengo de una ciudad llamada San Lorenzo, de la provincia de Santa Fe.
La ubicación de mi ciudad esta en la periferia del Gran Rosario, donde comienza el cordón industrial que cierra en la provincia de Buenos Aires.
Ciudad de perfil netamente agroexportador, de 45000 habitantes dentro de un conglomerado que forma el Gran Rosario y la zona, sumando a 2.000.000 de personas, con un producto bruto de 4.000.000.000 de pesos.
Por los puertos de nuestra zona sale aproximadamente el 73% de la producción nacional, mayormente cerealera.
Existen instituciones que representan al comercio y a la industria, por eso estamos presente aquí representantes de San Lorenzo, Rosario y Villa Constitución.
Dentro de nuestra provincia, existen varias instituciones direccionadas al sector microempresario, las cuales tenemos relevadas aquí, junto a un relevamiento de nivel nacional, que por supuesto, hay que ampliar y corregir.
En estos momentos estamos organizando charlas, cursos, y trabajando para relevar el sector de nuestra provincia, y hemos conseguido confeccionar una lista de mails bastante amplia, con datos de Foncap, Sepyme y otros organismos.
Nuestra intención es la de llevar adelante las acciones que posibiliten encontrar los concensos necesarios, haciendo posible la generación de un ámbito donde desarrollar acciones que fortalezcan el sector venciendo la practica de resaltar nuestras diferencias por sobre las cosas que nos unen.
Creo que lo primero que nos une es nuestra caracterización como microempresas, unidades productivas cuentapropistas de pequeño tamaño, productoras de bienes y servicios, de casi todos los sectores de actividad ( comercio, industria, agropecuarios y servicios). Operamos con bajos niveles tecnológicos y de productividad, cosa que generalmente incide en el volumen y rentabilidad de nuestro negocio. Así y todo, debajo de estas características comunes, se esconde una gran variedad de emprendimientos que requieren asistencias diferenciadas.
Si lo agrupamos en estratos, tendremos uno superior, de buenos recursos técnicos y de capital, que producen excedentes, y si bien su rentabilidad limitada poseen un gran potencial.
Un segundo estrato de acumulación simple y un tercero que podemos considerar de subsistencia, individual y/o familiar.
Como sector, podemos decir que tiene una población de mas de 4.000.000, representando el 25% de la población económicamente activa, un 86% de las unidades económicas del país, un 70% de manufacturas, comercio el 94%, y servicios el 82%.
Su situación comparativa con el resto de los países de Sudamérica, es visiblemente superior por el nivel de capacidad y potencial humano, ubicándose en un nivel de similitud de las Pymes de países vecinos.
Como problemas principales podemos observar: la disgregación del sector, la falta de una legislación adecuada, y un escenario económicamente desfavorable.
De estos puntos , pienso que debemos comenzar por casa, produciendo un punto de inflexión que determine una nueva estructura de trabajo para el desarrollo. Citando a Francis Fukuyama: "... debemos relacionar la Confianza. La Esperanza y el Capital Social. La confianza en la sociedad es la base del desarrollo, tanto la confianza de la sociedad hacia el gobierno, como la confianza que se tengan entre si los diversos sectores de la sociedad, de tal suerte que las transacciones que se realicen sean confiables. De esta manera se creara un ambiente estable y predecible que permita el desarrollo económico y social."
Seamos capaces de crear un marco de referencia para el sector. Tomemos como esperanza la de crear una legislación favorable para el sector. Esto no impedirá que nos asalten cualquier día de estos, pero seamos conscientes de las cosas que podemos modificar. Podemos modificar la posición de nuestros legisladores para una mejora del entorno legal , y al gobierno para que modifique su inacción para con el sector y produzca un entorno mas favorable.
Hay muchas cosas que podemos hacer desde esta institución, experiencias asociativas, mejoras en los canales de comercialización, consorcios productivos, etc.
Pero tenemos que hacerlo, tenemos que asentar esta piedra filosofal que nos permita crecer. Vayamos a patearle la puerta a nuestros municipios, a nuestros gobernadores, al presidente si es preciso, pero vayamos juntos, tras un proyecto común.
Hay una historia que cuenta la situación de dos picapedreros: le preguntan a uno de ellos que estaba haciendo, este responde que estaba teniendo problemas para romper una maldita piedra; luego le preguntan al otro, y responde que formaba parte de un equipo de trabajo que estaba construyendo la mejor catedral del mundo.
De la misma manera nosotros podemos decir hoy que somos microempresarios con problemas o podemos decir que estamos trabajando para conformar la institución que va a representar a todos los microempresarios para mejorar su calidad de vida.
Muchas gracias.
Dario Rios
Julio del 2000